Banco ProCredit cuenta con una normativa para la Gestión de Riesgos Ambientales en la concesión de créditos. Esta normativa establece los lineamientos, procesos y formatos que se deben aplicar en la evaluación ambiental de las actividades económicas de nuestros clientes actuales y futuros de la siguiente manera:

Lista de Exclusión: Consiste en un listado de actividades negativas que se aplican como un filtro para cerciorarnos que las actividades empresariales de los clientes no sean consideradas perjudiciales para el ambiente o la sociedad. En caso de detectar que la actividad empresarial es parte de la lista de exclusión, se rechaza la solicitud de crédito.

Categorización: Consiste en la clasificación de la actividad económica en tres niveles de Riesgo Ambiental: bajo, medio o alto. Esta clasificación se la realiza considerando que las afectaciones ambientales dependen de la actividad productiva de los clientes.

Evaluación ambiental y social: De acuerdo a la categorización del Riesgo Ambiental asignado a la actividad económica, se aplican los formatos de evaluación que están diseñados para guiar a los Asesores Empresariales en la identificación y valoración de los impactos ambientales de las empresas que se visitan. De igual manera, se hace una valoración de los aspectos relacionados con el trato a los trabajadores, con puntos clave como: afiliación al IESS, pago de horas extras, implementación de salud y seguridad ocupacional, etc.

Al incorporar los aspectos ambientales y sociales en sus procesos de evaluación de créditos, Banco ProCredit busca elevar el nivel de concientización de huella ambiental que se genera de las actividades empresariales que tanto nuestros clientes como no clientes generan, alentándolos a tomar medidas preventivas y correctivas.